jueves, 3 de diciembre de 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

X Vs X

Hay personas que a simple vista uno reconoce como sensatas, tranquilas, pensantes. Personitas a las que les gusta la calma, el orden, la música melódica, organizar, permanecer, realizar crucigramas, estudiar, leer, conocer a la gente antes de dar un sí o un no, tipos que jamás juzgan a primeras, ordenan aún cuándo hay orden. Individuos que traen listas de:
cosas pendientes para el día de hoy,
para la semana que viene
y para el año que vendrá
Planificar no está mal, pero es que a veces la vida te da reveces impensados, incalculables e inaguantables para estas personas. Si uno no deja espacio suficiente entre las palabras, qué lugar le cabe a la sorpresa. Que sería de la prosa sin los puntos suspensivos, qué sería de nosotros.

Hay personas que en sentido opuesto atraviesan el mundo sin saber cuál será el próximo paso, a destajo de cualquiera, siempre a contramano de las leyes naturales y de los "naturales". Individuos que cualquiera tildaría de inoportunos, que jamás recuerdan las fechas, ni pensar en aniversarios, seres de calaña tal que almuerzan a las cuatro de la tarde y amanecen cuando son derribadas sus persianas a gritos. Concebidos desde la cuna sin planificiación alguna, sometidos al juicio del resto del planeta, sin otorgarles el beneficio de la duda. Felices o trágicamente desgraciados tanto como "los otros", dependiendo de la situación que atraviesen como el mundo entero. Ni Dios se antepone a las tragedias.

Hay categorías infinitas, tantos tipos de tipos que no podría encuadrarlos en estos pixels. Ayer, si ayer, casi sin notarlo en medio de una conversación cotidiana y fútil me preguntaba... qué loco que puedan convivir bajo un mismo cielo raso.

lunes, 28 de septiembre de 2009




Entra un hombre al consultorio, sin prisa alguna, esbozando una sonrisa pálida, se sienta de lado y lo primero que aclara luego del saludo es que él no ha venido por ningún tipo de enfermedad, como abriendo el paraguas.


Me aclara que desde hace un tiempo viene teniendo problemas "sexuales" con su pareja. Yo interrumpo y pregunto, tu mujer tiene tu edad?


Responde brevemente, ni lo uno ni lo otro, la mujer es su amante (hace cinco años), ella 28 y él 41, pero la ama con todo su corazón y no entiende por qué le ocurre esto.


Además, continúa con aclaraciones típicas... yo ya probé con otras y ésto sólo me pasa con ella, ante la duda tuve que probar, asiente justificándose.


En ese instante pierdo la compostura que venía guardando a pesar de la consulta, y le digo:


-Claro, los hombres siempre tienen que probar! y sonrío para que no se de cuenta de que lo he juzgado, siempre hay que mantener el trato profesional. Aunque piense que es un grandísimo HDP. No sólo tiene un amante, sino que ha engañado a su amante para "probar" como le iba con otras. Hombres!


El diálogo continúa amenamente porque la mujer en cuestión es la culpable de todos sus problema: ella sólo qiere "ir a los bifes" y él necesita más "toqueteo" previo, más precalentamiento, más previa...


Entonces interfiero nuevamente y le aconsejo que lo hablen, que seguramente el tiempo juntos les habrá dado la confianza suficiente para hablar de sexo sin tapujos, que en el sexo todo vale mientras lo aprueben los dos integrantes de la pareja, que existen otros complementos para la excitación mutua.


En crudo responde: a ella el porno no le va!


Vuelvo a componer mi rostro, y me esfuerzo en parecer una persona con estudios, y le aconsejo que pruebe con esa pastillita azul que seguramente le garantizará un buen acto, al menos por un tiempo, hasta que toda la situación se acomode.


Él_ Magnum (como la serie, no?)


Tom Selleck interpretando al detective Thomas Magnum sorteando algunas aventuras en las bellas playas de Hawaii jamás hubiera imaginado tamaña comparación.


Yo_ Magnus, ahora le extiendo la receta.


Él_ Gracias, gracias!! Y se va ensanchando mientras atraviesa la puerta.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Mujeres


El siguiente es un artículo escrito por un hombre: Andy Rooney corresponsal de 60 minutos de la CBS, en el que centra la atención en las mujeres de más de 30 años, y como no es tan sencillo que un hombre nos "rescate" de su historia, yo decido rescatar su letra y retransmitirla en por de la verdad.

" Mientras maduro en edad valoro a las mujeres mayores de 30 más que a todas, aquí hay unas pocas razones:


  • Una mujer de más de 30 nunca te despertaría en mitad de la noche a preguntarte: ¿En qué piensas? No le importa lo que piensas.

  • Si una mujer de más de 30 no está interesada en un juego de pelota, no se sienta a quejarse. Encuentra algo más que hacer y usualmente es más interesante que le partido.

  • Una mujer de más de treinta se conoce a sí misma y sabe lo que es, lo que quiere, y de quién.

  • A las mujeres de más de treinta les importa un bledo lo que tu puedas pensar sobre lo que ellas hacen.

  • La mujer de más de treinta es digna y difícilmente pueda gritarte en un teatro o en algún restaurante caro. Pero por supuesto no dudará en matarte si tú te lo mereces y quieres salirte con la tuya.

  • Las mujeres mayores son generosas con los piropos, los agradecen, pues saben que no son tan cotidianos.

  • Las mujeres de treinta tienen su propio techo y su auto, no pedirán el tuyo.

  • Las mujeres de treinta son brujas, no pedirán que confieses tus pecados, los conocen y punto.

  • La mujer de treinta se ve muy bien con un rojo carmín brillante, no pasa lo mismo a todas las edades.

  • Las mujeres mayores son honestas y directas, te dirán enseguida si eres un idiota o estás actuando como tal.

Si, adoramos a las mujeres de treinta por más de una razón, pero no es recíproco.


Por casa inteligente, deslumbrante y bien puesta mujer de treinta hay un pelado barrigón con pantalones de cuero viéndose con una muchachita de veinte, o con su grupejo de amigos inmaduros (también de treinta).


Damas, mis disculpas"


Así termina Andy,y creo que hay muy poco que agregar, podemos no coincidir en toda la lista de razones (para mí esto sería apenas el inicio) pero por algún lado hay que comenzar!!

sábado, 29 de agosto de 2009



Debo confesar que soy la persona más sedentaria del planeta, pero no ha sido así siempre.


Persistentemente fui hojota para cada deporte que intenté, muy a mi pesar, he probado varios caminos a la hora de comenzar a hacer un precalentamiento, cabe aclarar que sin fruto alguno.


En mi niñez la gimnasia deportiva, luego voley, cesto ball, carreras de velocidad, softball y básquet. Sin contar los dos o tres meses de Gym (áeróbica, localizada, step, kidboxing y fierros) en los que eventualemnte me embarqué y a los que asistí por el sólo hecho de haber pagado la cuota y con el único fin de no malgastar el dinero invertido.


Invariablemente, cada fin de invierno, decido recomenzar la actividad físca. Como si fuera un ritual antes de la primavera o algo así. Los días se alargan y es más viable levantarse temprano por las mañanas, resulta más rendidor!


Soy de esas personas que aunque odian el calor extremo (sobre todo con humedad) un poco de sol le viene bien.


Desde mi consultorio aconsejo todos los días, a alguien distinto, la disparatada idea de que salga a caminar 5 veces por semana por lo menos 30 minutos cada vez, a paso firme y rápido (tal cual lo aconseja cierta Sociedad de Cardiología) con la voz entumecida de una locutora y con la cara de jugador de poker. Me escucho y me creo el casset que recito y sin embargo a la hora de la verdad sigo sentada en esta silla, mirando TV, leyendo algún libro, estudiando, simplemente chequeando mails. Si yo invirtiera la mitad del tiempo que le dedico a la PC en mover las cachas me consideraría una deportista.


Esta última semana he encontrado dos ocasiones de "tener que" salir en bicileta (obviamente porque me quedé sin el auto, esto de compartir no es para todos). Resulta que a pesar de mi queja experimenté una sensación más que gratificante al retomar la actividad, y creo que esta vez no me para nadie, ahora voy por los Rollers!

sábado, 15 de agosto de 2009


Somos la piedra fundacional, el envase, la impronta y las circunstancias que hemos vivido.

Desde niños nos prendemos en el correr cotidiano, comemos antes de lo previsto, usamos andadores para caminar antes de estar preparados, tenemos novio a los 3 años (uno o varios), fumamos a los 14, tenemos hijos a los 15, nos juntamos para no casarnos y nos separamos tempranamente.

Corremos detrás del próximo paso de una manera tan natural que nos levantamos cada día convenciéndonos de ir a trabajar para obtener los ingresos suficientes para comprar tal auto, tal casa, tal LCD, tal perro, pagar la tarjeta de crédito, el super, el colegio de los hijos, las vacaciones, etc.

Me escucho a mi misma repitiendo:

- Cuando me reciba voy a hacer...

-Cuando llegue mi hombre...

-Cuando tenga un hijo...

-Cuando tenga otro...

-Cuando tenga mi casa...

Entonces... entonces ¿Qué?

Pensar en futuro nos hace más fácil el día de hoy? Nos animamos a vivir el presente sin dejarlo para más tarde? O será que dilatar lo rutinario sin detenerse a padecer o disfrutar el hoy es nuestra manera de saltar obstáculos, de no tomar desiciones, de seguir con el impulso natural, con la inercia habitual, después de todo la rutina es la rutina!
Convertirse en expectador de lo expectante resulta más leve y a la vez más excitante. Vivir hoy abstrayéndonos es más sencillo que atravesar este campo minado.

Otro día hablaré del ayer, que no importa porque es inmodificable, por eso no me ocupa, hoy es hoy y el mañana Dios dirá.

domingo, 19 de julio de 2009

Veinte de Julio/09



AMIGO
Si me lees a través de las palabras, y adivinas titubeante el fin de la oración,
Si te ríes de mis defectos y exaltas apiadado mis virtudes,
Si puedes objetar lo que propongo alegando – ha lugar! sin importar mi reacción,
Si respondes al llamado, no importa la hora ni el lugar,
y te vuelves confesor sin ser jurado
Si te calzas mis zapatos para arrastrarme a entrar en razón,
Si recuerdas las de cal y las de arena que compartimos sin pensar
Si atesoras los instantes vividos,
Si abrazas mi llanto y apaciguas el dolor con tus consejos,
Si valoras mi llanto y mi risa, sabiendo que puedes contar conmigo
No importan: la distancia, ni los tiempos, ni los rituales en la vida incluidos
hoy más que nunca sabrás que…
Estoy feliz de tenerte amigo mío

sábado, 18 de julio de 2009

Salida en ambulancia

La siguiente es una anécdota que redacté después de leer la propuesta de un concurso literario en el lugar donde trabajo, con la consigna "Borrón y cuento nuevo?" me asomé a las bases del concurso, casi sin notar mi nostalgia ante la escritura, y salté al abismo.
Las opciones eran claras: Poesía, Cuentos, Relatos de vida, Anécdotas.
Ayer me telefonearon para avisarme que obtuve el primer puesto con este fragmento...

Apenas curso los treinta y ya siento que en la memoria van desapareciendo algunos acontecimientos. Me digo a mí misma que la cabeza suprime ciertas experiencias a manera de protección; otras por resultar insulsas, pero lamentablemente también sospecho, que algunas debo llevarlas al papel para no olvidarlas. Así tengo listados de las “primeras palabras” de mis hijas (en su lenguaje original antes de adquirir el nuestro), de las metas que me propongo al comenzar cada año, de las fechas de los cumpleaños, de las experiencias de las que he aprendido (resiliencia), y a partir de hoy: de alguna que otra anécdota.
La mayoría de las personas que pasamos alguna vez por la guardia (médicos, enfermeros, personal de estadística, mucamas, etc.) la hemos transitado en “carne propia”.
Para comenzar quiero contarles que cuando uno es “R” (o residente), cualquiera sea su número, comienza a “subirse a la ambulancia” de a poquito… primero acompañado de otros médicos, para luego salir solos. Cuando digo “solos” se sobrentiende que siempre será en compañía de un chofer y él o la enfermera, que gracias al Dios tienen la experiencia que a uno le falta…
Me acuerdo de la llamada al 107, porque de metida, la contesté yo misma:
-Urgente! Por favor manden una ambulancia Urgente! Un señor se acaba de caer en la puerta del negocio que tengo, se pone azul! Por favor! Rápido!
Paso seguido, le solicité la dirección y salimos con la premura que la situación merecía, con las palpitaciones en alza y un nudo en la garganta.
Una vez llegados, encontramos a este individuo boca a bajo, en el piso, como nos habían descrito, rodeado de mucha gente (que nunca falta en la escena). La enfermera y la policía se encargaron de hacernos lugar para atenderlo. El chofer también se acercó velozmente con la camilla de transporte… entonces creí ver un guiño cómplice entre ellos, que no lo comprendí hasta unos minutos más tarde…
El Sr. estaba azul, cual pitufo, y aunque me esforzaba por hablarle, alinearlo y observar qué estaba obstruyendo su vía respiratoria, mientras lo subíamos a la camilla, de nada servía. La fuerza que éste individuo ejercía podía más que nosotros tres (enfermera, chofer y yo) y sin darnos cuenta estaba otra vez en el piso, luchando con nosotros.
De su garganta sólo salían sonidos inteligibles, que al menos me aseguraban que la vía aérea permanecía permeable, y así me conformaba mientras combatíamos.
Minutos más tarde logramos nuestros primeros objetivos: subirlo a la ambulancia, abrir el tubo de oxígeno y sostenerle la máscara. Los esfuerzos parecían fútiles, el color no variaba, como así tampoco los sonidos… Yo luchaba por auscultarlo, sin resultados positivos.
El camino se hizo eterno, sudando, haciendo algoritmos diagnósticos confusos, sosteniendo la máscara de oxigeno, la sirena que sonaba… pero el hospital se hacía más y más lejano.
Entretanto, le pido a la enfermera que me ayude, mientras una gota de mi frente cae sobre el paciente y en ese instante explota en carcajadas!
-Relajate, me dice, es Almeyda. Nunca te tocó? Hace años que hace lo mismo… No le pasa nada, pero lo llevamos para cortar el circo que monta la gente a su alrededor y en un rato se va .
Como balde de agua fría: Yo me caigo de bruces, por no decir otras cosas, mientras ella se sigue riendo de la situación, y el chofer la secunda!
Es en vano… pero sólo me vino un pensamiento en la cabeza:
-en la Facultad se olvidaron de enseñarme algunas bolillas, me consuelo a mí misma.

domingo, 12 de julio de 2009

Primer día...


Ya no tengo en quien mirarme
La tristeza se me va colando,
La soledad no vino para quedarse y sin embargo
Me falta la risa, los ruidos, los llantos,
El abrazo, las morisquetas, el pañal,
Los dibujos, la música, el malambo!
Se han ido mis soles,
Cual día nublado,
Me sobran los grises,
Primer día de chubasco.

viernes, 3 de julio de 2009

lo primero es la familia!

La semana fue terriblemente fatal:
Comencé mi régimen laboral con la asistencia de 50 personas un sábado; 73 el lunes; 54 el martes; 50 el miércoles…
Y el jueves (gracias a Dios) el gobierno comenzó a acercarse un poco más a la realidad, como simple excusa para no asumir la derrota electoral, o porque ahora le quitaron las orejeras al caballo del ministerio de salud o su jinete. Pasamos de tener 2500 gripe A “más de 100 mil”.
Se decretó felizmente para el bien de los argentinos el adelantamiento del receso invernal que todo el país venía clamando. Por supuesto es argentina y como no podemos ser coherentes la final de no sé que campeonato es una excepción a la regla: 4500 personas se juntarán a gritar por sus respectivos equipos (y fingirán ponerse de a ratos barbijos) con la impunidad de ser “fanático”. En los cines se seguirán vendiendo entradas (a la mitad del costo habitual ¿?) pero los cinéfilos no podrán sentarse en asientos contiguos.
Ayer lloré un mar de lágrimas cuando la Ministra que hace un día había dicho en cada conferencia de prensa que Chubut era un lugar donde no había ningún tipo de crisis sanitaria declaró toque de queda y frenó todas las vacaciones de cualquier tipo de personal en el mes de Julio.
Al mismo tiempo me declaraban una Neumonía Atípica, pero el dolor no era por la tos sino porque no iba a poder viajar a ver a mi hermano, mi cuñada y la sobrina que aún no conozco (y ya tiene un año y medio).
Las cosas sucedieron tan deprisa que es difícil expresar el torbellino de sentimientos que se despertaron y atardecieron en mi mente, que aunque no se entienda necesita vacaciones!! Pero cómo siempre sucedió el milagro y al final del camino renació la esperanza de reencontrar lo que yo llamo la flía. Ingalls.
Así que a todos ¡Gracias por venir, gracias por la ayuda, por los kilómetros de más, por el cuidado de mis tesoros, por el amor, por el aliento y sobre todo por estar siempre!
Desde el fondo de mi alma me recupero para esperarlos y disfrutar de la visita! Besos, nos vemos pronto…