domingo, 19 de julio de 2009

Veinte de Julio/09



AMIGO
Si me lees a través de las palabras, y adivinas titubeante el fin de la oración,
Si te ríes de mis defectos y exaltas apiadado mis virtudes,
Si puedes objetar lo que propongo alegando – ha lugar! sin importar mi reacción,
Si respondes al llamado, no importa la hora ni el lugar,
y te vuelves confesor sin ser jurado
Si te calzas mis zapatos para arrastrarme a entrar en razón,
Si recuerdas las de cal y las de arena que compartimos sin pensar
Si atesoras los instantes vividos,
Si abrazas mi llanto y apaciguas el dolor con tus consejos,
Si valoras mi llanto y mi risa, sabiendo que puedes contar conmigo
No importan: la distancia, ni los tiempos, ni los rituales en la vida incluidos
hoy más que nunca sabrás que…
Estoy feliz de tenerte amigo mío

sábado, 18 de julio de 2009

Salida en ambulancia

La siguiente es una anécdota que redacté después de leer la propuesta de un concurso literario en el lugar donde trabajo, con la consigna "Borrón y cuento nuevo?" me asomé a las bases del concurso, casi sin notar mi nostalgia ante la escritura, y salté al abismo.
Las opciones eran claras: Poesía, Cuentos, Relatos de vida, Anécdotas.
Ayer me telefonearon para avisarme que obtuve el primer puesto con este fragmento...

Apenas curso los treinta y ya siento que en la memoria van desapareciendo algunos acontecimientos. Me digo a mí misma que la cabeza suprime ciertas experiencias a manera de protección; otras por resultar insulsas, pero lamentablemente también sospecho, que algunas debo llevarlas al papel para no olvidarlas. Así tengo listados de las “primeras palabras” de mis hijas (en su lenguaje original antes de adquirir el nuestro), de las metas que me propongo al comenzar cada año, de las fechas de los cumpleaños, de las experiencias de las que he aprendido (resiliencia), y a partir de hoy: de alguna que otra anécdota.
La mayoría de las personas que pasamos alguna vez por la guardia (médicos, enfermeros, personal de estadística, mucamas, etc.) la hemos transitado en “carne propia”.
Para comenzar quiero contarles que cuando uno es “R” (o residente), cualquiera sea su número, comienza a “subirse a la ambulancia” de a poquito… primero acompañado de otros médicos, para luego salir solos. Cuando digo “solos” se sobrentiende que siempre será en compañía de un chofer y él o la enfermera, que gracias al Dios tienen la experiencia que a uno le falta…
Me acuerdo de la llamada al 107, porque de metida, la contesté yo misma:
-Urgente! Por favor manden una ambulancia Urgente! Un señor se acaba de caer en la puerta del negocio que tengo, se pone azul! Por favor! Rápido!
Paso seguido, le solicité la dirección y salimos con la premura que la situación merecía, con las palpitaciones en alza y un nudo en la garganta.
Una vez llegados, encontramos a este individuo boca a bajo, en el piso, como nos habían descrito, rodeado de mucha gente (que nunca falta en la escena). La enfermera y la policía se encargaron de hacernos lugar para atenderlo. El chofer también se acercó velozmente con la camilla de transporte… entonces creí ver un guiño cómplice entre ellos, que no lo comprendí hasta unos minutos más tarde…
El Sr. estaba azul, cual pitufo, y aunque me esforzaba por hablarle, alinearlo y observar qué estaba obstruyendo su vía respiratoria, mientras lo subíamos a la camilla, de nada servía. La fuerza que éste individuo ejercía podía más que nosotros tres (enfermera, chofer y yo) y sin darnos cuenta estaba otra vez en el piso, luchando con nosotros.
De su garganta sólo salían sonidos inteligibles, que al menos me aseguraban que la vía aérea permanecía permeable, y así me conformaba mientras combatíamos.
Minutos más tarde logramos nuestros primeros objetivos: subirlo a la ambulancia, abrir el tubo de oxígeno y sostenerle la máscara. Los esfuerzos parecían fútiles, el color no variaba, como así tampoco los sonidos… Yo luchaba por auscultarlo, sin resultados positivos.
El camino se hizo eterno, sudando, haciendo algoritmos diagnósticos confusos, sosteniendo la máscara de oxigeno, la sirena que sonaba… pero el hospital se hacía más y más lejano.
Entretanto, le pido a la enfermera que me ayude, mientras una gota de mi frente cae sobre el paciente y en ese instante explota en carcajadas!
-Relajate, me dice, es Almeyda. Nunca te tocó? Hace años que hace lo mismo… No le pasa nada, pero lo llevamos para cortar el circo que monta la gente a su alrededor y en un rato se va .
Como balde de agua fría: Yo me caigo de bruces, por no decir otras cosas, mientras ella se sigue riendo de la situación, y el chofer la secunda!
Es en vano… pero sólo me vino un pensamiento en la cabeza:
-en la Facultad se olvidaron de enseñarme algunas bolillas, me consuelo a mí misma.

domingo, 12 de julio de 2009

Primer día...


Ya no tengo en quien mirarme
La tristeza se me va colando,
La soledad no vino para quedarse y sin embargo
Me falta la risa, los ruidos, los llantos,
El abrazo, las morisquetas, el pañal,
Los dibujos, la música, el malambo!
Se han ido mis soles,
Cual día nublado,
Me sobran los grises,
Primer día de chubasco.

viernes, 3 de julio de 2009

lo primero es la familia!

La semana fue terriblemente fatal:
Comencé mi régimen laboral con la asistencia de 50 personas un sábado; 73 el lunes; 54 el martes; 50 el miércoles…
Y el jueves (gracias a Dios) el gobierno comenzó a acercarse un poco más a la realidad, como simple excusa para no asumir la derrota electoral, o porque ahora le quitaron las orejeras al caballo del ministerio de salud o su jinete. Pasamos de tener 2500 gripe A “más de 100 mil”.
Se decretó felizmente para el bien de los argentinos el adelantamiento del receso invernal que todo el país venía clamando. Por supuesto es argentina y como no podemos ser coherentes la final de no sé que campeonato es una excepción a la regla: 4500 personas se juntarán a gritar por sus respectivos equipos (y fingirán ponerse de a ratos barbijos) con la impunidad de ser “fanático”. En los cines se seguirán vendiendo entradas (a la mitad del costo habitual ¿?) pero los cinéfilos no podrán sentarse en asientos contiguos.
Ayer lloré un mar de lágrimas cuando la Ministra que hace un día había dicho en cada conferencia de prensa que Chubut era un lugar donde no había ningún tipo de crisis sanitaria declaró toque de queda y frenó todas las vacaciones de cualquier tipo de personal en el mes de Julio.
Al mismo tiempo me declaraban una Neumonía Atípica, pero el dolor no era por la tos sino porque no iba a poder viajar a ver a mi hermano, mi cuñada y la sobrina que aún no conozco (y ya tiene un año y medio).
Las cosas sucedieron tan deprisa que es difícil expresar el torbellino de sentimientos que se despertaron y atardecieron en mi mente, que aunque no se entienda necesita vacaciones!! Pero cómo siempre sucedió el milagro y al final del camino renació la esperanza de reencontrar lo que yo llamo la flía. Ingalls.
Así que a todos ¡Gracias por venir, gracias por la ayuda, por los kilómetros de más, por el cuidado de mis tesoros, por el amor, por el aliento y sobre todo por estar siempre!
Desde el fondo de mi alma me recupero para esperarlos y disfrutar de la visita! Besos, nos vemos pronto…