sábado, 15 de agosto de 2009


Somos la piedra fundacional, el envase, la impronta y las circunstancias que hemos vivido.

Desde niños nos prendemos en el correr cotidiano, comemos antes de lo previsto, usamos andadores para caminar antes de estar preparados, tenemos novio a los 3 años (uno o varios), fumamos a los 14, tenemos hijos a los 15, nos juntamos para no casarnos y nos separamos tempranamente.

Corremos detrás del próximo paso de una manera tan natural que nos levantamos cada día convenciéndonos de ir a trabajar para obtener los ingresos suficientes para comprar tal auto, tal casa, tal LCD, tal perro, pagar la tarjeta de crédito, el super, el colegio de los hijos, las vacaciones, etc.

Me escucho a mi misma repitiendo:

- Cuando me reciba voy a hacer...

-Cuando llegue mi hombre...

-Cuando tenga un hijo...

-Cuando tenga otro...

-Cuando tenga mi casa...

Entonces... entonces ¿Qué?

Pensar en futuro nos hace más fácil el día de hoy? Nos animamos a vivir el presente sin dejarlo para más tarde? O será que dilatar lo rutinario sin detenerse a padecer o disfrutar el hoy es nuestra manera de saltar obstáculos, de no tomar desiciones, de seguir con el impulso natural, con la inercia habitual, después de todo la rutina es la rutina!
Convertirse en expectador de lo expectante resulta más leve y a la vez más excitante. Vivir hoy abstrayéndonos es más sencillo que atravesar este campo minado.

Otro día hablaré del ayer, que no importa porque es inmodificable, por eso no me ocupa, hoy es hoy y el mañana Dios dirá.

2 comentarios:

  1. Me encanto el texto. Coincido totalmente, tenemos esa mania de postergar la felicidad, de aplazarla a cuando los tiempos sean mejores, o uno pueda conseguir un meta.
    Pero nos termina sucendiendo que terminamos añorando ese pasado, donde no teniamos, donde solo esperabamos, porque hoy podemos ver lo que ayer no podiamos.. Lo simples y tranquilas que transcurrian nuestras vidas.

    Vamos a seguir haciendo esto? O nos vamos a despertar y empezar a disfrutar este hoy, que tan pronto se convierte en esa gota de la vida, que nunca mas vuelve a caer?.

    Muchos Besos Kari..

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  2. Tal cual, me siento esperando que lleguen las rebajas de invierno, frente a la vidriera de mi vida postergando el momento de entrar a probarme mi cuerpo para comenzar a vivirlo.

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